Mitología árabe

Tradiciones, mitos y personajes de la cultura árabe.

Los mengues

“¡Me cachis en los mengues!” Quizás haya escuchado esta expresión alguna vez, sobre todo si se es o se ha estado por la zona de Andalucía. Pero, ¿qué son los mengues? Si buscamos en el diccionario, solo podemos encontrarnos con que el singular (mengue) significa en américa latina diablo, o más bien, diablo avieso. Pero esto no nos soluciona el de donde viene esta expresión.

Mirando un poco acerca de estas criaturas, averiguamos que son del mundo marino que existía en el origen de los tiempos y que contactan con los humanos penetrando en la mente y produciendo un caos mental de tal magnitud que podemos llegar a pensar que lo que conocemos no tiene sentido, incluso llegando a la locura. Por eso es imperativo no invocar a los mengues ni citarlos para nada, puesto que tienen un oido agudo y van a donde se les nombra.

Mengue de la catedral de Salamanca

Mengue de la catedral de Salamanca

Originalmente el vocablo “mengue” viene del lenguaje caló, propio de los gitanos que penetraron en la península por la bahía de Cádiz (Al-andalus entonces) procedentes de África del norte. Es por eso por lo que la provincia española donde más se usa la palabra “mengues” es Cádiz, en donde son considerados especies de duendes aviesos que vuelan sobre las torres de los castillos y los tejados de las viviendas para colarse por las ventanas y rendijas. Y donde mejor podemos ver su uso es en las chirigotas carnavalescas, teniendo como finalista del 2005 una canción llamada “el torreón de los mengues”.

Pero no sólo en Cádiz han hecho excepcional tradición los mengues. En la norteña provincia de Cantabria estos pequeños diablillos son conocidos como los “caballones del diablo”, y poseen una fuerza hipnótica verdadermaente fuerte para entrar en los humanos y derrumbar sus fuerzas psíquicas.

Pero su origen no solo se remonta a los gitanos, si no más allá. Averiguando en sus raices, el nombre “mengues” está citado en el “libro” escrito por el árabe Abdul al-Hazad en el año 701 en la ciudad de Damasco. Abdul al-Hazad fue un poeta loco árabe que vivió en pleno apogeo de los Omeyas. Este “libro” fue puesto a la luz pública por el célebre escritor inglés H.P. Lovecraft, conocido por relatos de terror y ciencia ficción. Según Lovecraft, dicho libro se llama “Necronomicón”, pero se sospecha que es un invento del escritor y que el libro no existe ni ha existido jamás. Fuertes controversias hay todavía entre los aficionados a la literatura sobre la existencia o no del “Necronomicón” arábigo, ya que se dice que tiene un contenido tan peligroso sobre historias de magia y brujería que el papa Gregorio IX lo prohibió definitivamente y lo incluyó en el Índice de Libros Prohibidos por la Iglesia Católica en el año 1232 (y todo esto sin saberse si existía o no).

Los mengues del Necronomicón nacen de los rumores nocturnos que producen ciertos insectos y que se suponían eran el murmullo de esta clase de diablos. En el libro “Necronomicón” (que traducido al español significa “El Libro de los Nombres Muertos”) se haya el origen más remoto posible del vocablo “mengues” pues pertenece, según las investigaciones, a civilizaciones anteriores a la arábiga del siglo VIII según la fantasía del célebre escritor inglés.

Ya saliendo de la península ibérica nos movemos hacia el Sur, concretamente hacia el África Negra (en el eje que va desde Guinea Ecuatorial hasta Benin), donde estos pequeños diablillos toman el nombre de “djin” y “gul”.
GulEl “djin” (pronunciado daiyin) es un demonio africano que habita en la atmósfera y se le conoce como Demonio del Desierto. Estos “djines” son muy aficionados al vino y a otras bebidas alcohólicas y siempre terminan borrachos mientras se apoderan de la mente de los famosos “poetas del vino” de la antiguedad africana y árabe.
Por otro lado, el “gul” es un demonio necrófigo africano de Guinea ecuatorial que procede de las antiguas leyendas orientales arábigas. Como el “djin”, también habita la atmósfera, pero este concretamente lo hace en los cementerios, donde penetra las tumbas y se alimenta de los cadáveres. El vocablo original de “gul” es, en árabe, “Al-ghul” (demonio), que se tradujo por Algol en los famosos cuentos de Las mil y una noches. Estos “gules” están caracterizados como verdaderos zombies y ahora se han puesto de moda en numerosos cómics, animes y mangas donde practican el vampirismo.

Pero incluso podemos encontrar a estos pequeños diablillos remontándonos a las primeras civilizaciones en torno a los 5.000 años antes de Cristo. En la antigua Babilonia y en los subterráneos secretos de la ciudad de Menfis, así como en la soledad de los desiertos de Arabia del Sur llamados Rub al-Khali (Espacio vacío) y Dahan (Desierto escarlata) podemos encontrarlos revoloteando por la atmósfera con forma de espíritus del aire.

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Categorías: Mitología árabe | Etiquetas: , , , | 1 comentario

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