Uvas de Nochevieja: El origen de la tradición

La tradición de las uvas, más allá de lo que pueda pensar la gente, no se remonta a mucho más de 100 años atrás. El precedente mejor registrado es en el año 1882, en el que el alcalde de Madrid José Abascal y Carredano imponía una cuota de un duro (cinco pesetas) a todos los que quisieran salir a “recibir a los Reyes Magos”. Esta tradición consistía en ridiculizar a algunos forasteros que llegaban esos días y a quienes se les hacía creer que había que ir a buscar a los Reyes Magos la madrugada del 5 de enero, además de beber y hacer cuanto ruido se quisiera. Al imponer esto, se privó a los madrileños de disfrutar de un día de fiesta en el que se permitía casi de todo. Esto, junto a la costumbre importada de Francia en la que las familias burgesas tomaban uvas y bebían champán en la cena de nochevieja, provocó que grupos de vecinos ironizasen esta costumbre acudiendo a la Puerta del Sol a tomar las uvas al son de las campanas.

real-casa-de-correosReferencias:

Allá por el 1894 comenzarían los primeros indicios de tradición con un artículo de El Imparcial titulado “Las uvas bienhechoras”, en el que se trata la costumbre “importada de Francia, pero ha adquirido entre nosotros carta de naturaleza”. Ese mismo día, en otro periódico llamado El Correo Militar se podía leer “La imperecedera costumbre de comer las uvas al oír sonar la primera campanada de las doce, tenía reunidas en fraternal coloquio a infinidad de familias, y todos a coro gritaron: ¡Un año más!”. Ya un año más tarde en 1895, aparece una referencia escrita del Presidente del Consejo de Ministros Antonio Cánovas del Castillo, quien despidió el año con uvas y champán.

También podemos encontrar en la prensa madrileña de 1897: “Es costumbre madrileña comer doce uvas al dar las doce horas en el reloj que separa el año saliente del entrante”. Al año siguiente la prensa animaba a esta tradición con un artículo titulado “Las uvas milagrosas”.

En 1907 la prensa se queja de que esta tradición, supuestamente importada por los aristócratas de Francia o Alemania, haya arraigado tanto en la sociedad y sobre todo en la clase baja, cuando en sus principios se burlaban de esto.

Tradición:

uvas-fin-de-anoEsta costumbre poco a poco fue arraigando en la población madrileña, consistiendo en tomar doce uvas a los pies del reloj de la Puerta del Sol. En 1903 es ya conocida en toda España y en 1907 también se comían en Tenerife hasta el punto que con los años se extendió al resto de España.

También viene de esta costumbre el que al terminar el año y tomarse las uvas, se brinde con champán y no con cualquier otro tipo de bebida.

Otras teorías:

Existe la idea de que en 1909 los agricultores de Alicante se encontraron ese año con excedente de uva, y con objeto de sacar al mercado la producción, lograron popularizar la costumbre en la nación, aprovechando el impulso de esta costumbre madrileña y haciendo que se consolidase como tradición española.

Categorías: Tradición actual | Etiquetas: , , | Deja un comentario

¡Qué viene Papá Noel! (Parte 2)

Como ya vimos en la entrada sobre San Nicolas, el origen de Papá Noel se remonta a muchos siglos atrás. Pero eso deja muchos cabos sueltos sobre como llegó a ser aquel santo que obraba milagros, hasta el señor regordete y afable vestido de rojo y blanco de la actualidad.

Origen:

papa-noel-antiguoPara llegar a ello, tenemos que retroceder hasta el 1624, año en el que los holandeses desembarcan en lo que sería Nueva Ámsterdam (que posteriormente sería conocido como Nueva York). Estos, al llegar al nuevo continente, trajeron consigo sus costumbres, entre ellas la del Sinterklaas que era una manera primitiva de nuestra navidad y que tenían como patrono a San Nicolás (Sint-Nicolaas, de donde se deriva la forma popular Sinterklaas). Dicha tradición consistía en la llegada de San Nicolás desde España con su ayudante Zwarte Piet (Pedro el negro o Pedrito), que era el que portaba los regalos y se iba metiendo por las chimeneas para depositarlos en las casas. Aunque se ha discutido el origen de este personaje, se cree que era un deshollinador italiano en vez de la otra versión, que era un sirviente moro o etíope. Este iba dejando regalos en los zapatos que la gente dejaba al lado de la chimenea, que consistían principalmente en dulces (Pepernoot) y juguetes, naciendo así esta costumbre. Otro de sus acompañantes era su caballo blanco Amerigo, que le permitía volar por los tejados para realizar su trabajo. Esta visión ha hecho a muchas personas relacionar a este personaje con el dios Odín y la posible crisianización de la zona, transformándolo en San Nicolás. Ciertamente hay muchas similitudes como el caballo blanco (sleipnir, con sus ocho patas) o incluso la apariencia original, que lo representaban como un anciano de larga barba y abrigo grueso. Pero no hay bases como para confirmar esto.

Cambios posteriores:

El primer cambio que se conoce de este personaje es en el 1809, cuando el escritor Washington Irving hizo una sátira, Historias de Nueva York, en la que deformó el nombre de Sinterklaas en lo que hoy conocemos como Santa Claus. Más tarde, el poeta Clement Clarke Moore publicó en 1823 un poema donde comenzó a tomar forma el actual mito de Santa Claus, en el que tenía cuerpo enano y delgado como la de un duende y que iba regalando juguetes a los niños en las vísperas de navidad en su carro tirado de nueve renos incluyendo a Rudolph.
papa-noel-nastPosteriormente, en torno a 1863, Thomas Nast dibujó un Santa Claus rechoncho, barbudo y bonachón para unas tiras navideñas, adquiriendo así su vestimenta basada en obispos de épocas pasadas y que poco tenía que ver con San Nicolás de Mira. Esta representación llegó rápido a Reino Unido y de ahí a Francia, que se fundió con su Bonhomme Noël, que vestía de blanco y dorado. Igualmente, a finales del siglo XIX la empresa Lomen Company, a partir de un anuncio, popularizó la idea de que provenía del Polo Norte y el carro tirado por renos.
Ya en 1931, la empresa Coca-Cola encargó al pinto Haddon Sundblom una apariencia más humana y creible para Santa Claus, convirtiéndolo en lo que hoy conocemos con su traje rojo y blanco.
Cabe destacar que es una leyenda urbana que fuese esta última compañía la que se encargase de ponerle los colores a esta icónica figura. Ya que mucho antes de esto se había representado a Santa Claus con diferentes colores, siendo una combinación de ellos el rojo y el blanco y el más común el verde. Lo que si es cierto es que tras la campaña masiva de Coca-Cola, hubo un acogimiento general a estos dos colores, ignorando el resto.
En cuanto a la morada de Santa Claus, como la leyenda se originó en el Hemisferio Norte, a principios del siglo XX se ideó que viviría en el Polo Norte. Sin embargo, hay que recordar que se han situado otros lugares cercanos como su hogar, como la Laponia sueca, Laponia finlandesa y Groenlandia, puesto que el Polo Norte está en medio del Océano Ártico.

Categorías: Mitología cristiana, Tradición actual | Etiquetas: , , , | Deja un comentario

Un beso bajo el muérdago

En muchas películas y libros hemos visto la famosa historia del muérdago sobre el dintel de la puerta en la que se besan los enamorados. Incluso en algunos sitios la gente lo ha llegado a confundir con el acebo, una planta completamente diferente pero que tienen historias afines. Pero la pregunta que siempre nos hacemos es ¿De dónde viene la historia del muérdago y cómo es?

Muérdago:

muerdagoPara entender esta historia, primero tenemos que comprender que el muérdago es una planta semiparásita que crece en los troncos de encinas, pinos y robles y que posee tallos articulados y siempre verdes. Produce, al igual que el acebo, pequeños frutos redondos, pero a diferencia de este, los del muérdago son lechosos y terminan de madurar a finales del otoño. A simple vista, parece una madeja de tallos con forma de pelota que abraza o cuelga de una rama de un árbol.
El muérdago era además una planta sagrada para los antiguos druidas de la cultura celta. A parte de sus propiedades contra la tensión arterial, se le atribuían poderes contra los males mágicos. Era además considerado un símbolo de paz y un amuleto protector. Tanto es así, que era costumbre colgar un poco de muérdago sobre las cunas para evitar que las hadas robasen al niño mientras dormía y lo sustituyeran por otro. También hay leyendas que dicen que sus poderes mágicos provienen de que fue creado como un elemento que no era del cielo ni de la tierra, ya que sus raíces no tocan nunca el suelo, pero tampoco se sostiene por sí mismo en el aire. De ahí la costumbre de recogerlo sin permitir que caiga y de colgarlo del techo.

Leyenda del muérdago:

Su uso popular era típico de las festividades asociadas al final del año celta (Yule) que coincidía con el solsticio de invierno. Con la aparición del cristianismo, su uso siguió siendo considerado buen augurio para sus poseedores siempre y cuando se hubiese cortado bien, pero al ser un elemento pagano con una fuerte simbología, quedó limitado a la tradición romántica. Dicha tradición decía que besarse bajo un árbol con muérdago hacía durar el amor o incluso iniciarlo. Esto, junto a la costumbre de usarlo como elemento protector en el hogar, hizo que se popularizase el beso bajo los dinteles de las puertas a falta de un árbol.

Curiosidades:

Un dato curioso es la recolección del muérdago. En la antigüedad, el rito de cortar el muérdago era respetuoso y complejo. El mejor muérdago para cortar, el más valioso, era el que crecía en los robles. La tradición decía que había que pedir permiso a la planta antes de cortarla, y que quien no lo hiciera con la debida reverencia, sufriría todo tipo de males. Había que cortarlo cuando la luna tenía seis días, de un tajo, utilizando una hoz de oro y evitando que cayese al suelo.

Categorías: Mitología celta | Etiquetas: , , , | Deja un comentario

Celebración de la Saturnalia

Se acerca unas fechas muy deseadas para muchas culturas, y no son menos las antiguas. Hoy vamos a hablar del culto romano a Saturno en las Saturnalias. Ya hace tiempo escribimos una publicación haciendo una iniciación a esta festividad, pero hoy vamos a hacer algo un poco más profundo.

Cuenta la leyenda que Saturno (Cronos en la cultura griega), tras ser expulsado del cielo por Júpiter, emprendió camino hasta llegar a Italia, donde bajo su reinado, los itálicos conocieron una edad de oro en la que no se conocía la propiedad privada ni tampoco la esclavitud y no había guerras ni malas cosechas. Con esta celebración también se homenajeaba a los generales romanos que habían triunfado en las exitosas campañas militares.

Celebración:

Saturnalia festividadLas Saturnalias emulaban esa edad dorada y durante su transcurso, se suspendían temporalmente las actividades comerciales, se cerraban las escuelas, el Senado o los tribunales de justicia. Se permitían también todo tipo de juegos de azar y apuestas y era habitual regalarse saquitos de nueces, velas o pequeños muñecos de arcilla. La fiesta también tenía su parte jocosa, ya que nadie estaba a salvo de ser víctima de algún regalo bromista. En el ámbito público, era común ver como se caricaturizaban leyes y cargos públicos y hasta se aplazaban las ejecuciones de los condenados a muerte.
Eran unas fiestas muy esperadas por el pueblo, incluso por los esclavos, que se veían libres por unos días de sus ataduras y eran servidos por sus antiguos amos. Además, tenían permiso para emborracharse e incluso injuriar a sus amos como si de siervos se tratasen. Asimismo, todos los esclavos recibían de sus propietarios una generosa paga extra en forma de moneda o vino. Y por esa razón esta festividad era tildada en el calendario de Polemio Silvio del año 48 d.C como la fiesta de los esclavos por su faceta más destacada.

Duración:

Las Saturnalias se celebraban sólo el 17 de diciembre en el Foro de Roma hasta la llegada de Julio César en el año 49 a.C. Dicho general prolongó la festividad hasta el día 19, y su sucesor en el poder, Octavio Augusto, añadió un día más. Año más tarde, Calígula hizo incluiría un día más para que finalmente Domiciano cerrara la ampliación de la festividad en el día 23 de diciembre. A finales del siglo I d.C, las Saturnalias duraban una semana completa.

Evolución:

En estas fechas era también cuando se producía el solsticio de invierno. En el año 274 d.C, el emperador Aureliano introdujo en Roma el culto al Sol Invicto procedente de Siria, cuya festividad se celebraba el 25 de diciembre. Sobre este astro reconocieron casi todas las culturas existentes en el Imperio romano a su suprema divinidad, sobre todo los crecientes adoradores de Mitra, haciendo que poco a poco el resto de dioses fuesen olvidándose y reduciéndose el culto al Sol. Este acto hizo que años más tarde el cristianismo tuviese el camino mucho más llano para convertirse en religión de estado y lo que hoy conocemos.

Categorías: Mitología romana | Etiquetas: , , , | Deja un comentario

Jack o’lantern

Es común hablar de Halloween y lo primero que se te pasa por la cabeza son las calabazas iluminadas y espíritus de los muertos. Pero ¿De dónde viene la idea de la calabaza iluminada con un rostro terrorífico? Pues os voy a contar la historia de Jack, un irlandés que terminaría convirtiéndose en una leyenda a través de los años.

Cuenta la historia que Jack, un astuto y pendenciero irlandés, huía de unos aldeanos a los que había robado, cuando se encontró con el diablo, quien le dijo que había llegado el momento de su muerte. Sin embargo, Jack que era conocido por su ingenio, retrasó su suerte tentando al diablo a castigar a los aldeanos que le perseguían convenciéndole que eran fieles a Dios. Para ello, instó al diablo para convertirse en moneda, con la cual pagaría por los bienes robados. Después, cuando la moneda (el diablo) desapareciera, los aldeanos se pelearían entre sí para averiguar quién la había robado. El diablo, satisfecho con el plan, accedió y se convirtió en moneda de plata que Jack guardó en el saco, solo para encontrarse con una cruz que también había robado. Jack cerró bien la bolsa y privó al diablo de sus poderes, y así lo atrapó. -¡Déjame salir!- Gritaba el diablo. Pero Jack llegó a un trato con él a cambio de su libertad, que era que jamás se llevaría su alma al infierno. El diablo, sin opción a elegir otra cosa, aceptó y le hizo la promesa, dejándolo salir de la bolsa y marchándose cada uno por su lado.

Jack o lanternAños más tarde Jack termina muriendo, pero como había llevado una vida muy pecaminosa, fue rechazado en el cielo. Y como el diablo le había hecho la promesa de no llevarse su alma, tampoco pudo entrar en el infierno. “¿Dónde iré ahora?”, preguntó Jack, y el diablo le contestó: “Vuelve por donde viniste”. El camino de regreso era oscuro y el terrible viento no le dejaba ver nada, así que el diablo, a modo de burla, le lanzó una brasa que nunca dejaría de arder. Así que Jack ahuecó un nabo (su comida favorita) y puso en su interior la brasa para comenzar a vagar eternamente y sin rumbo en busca de un lugar donde descansar. Entonces pasó a ser conocido como Jack of the lantern o como se diría en irlandés, Jack o’lantern.

Como podemos ver, la historia es cuanto menos curiosa y original. Pero la tradición de poner en la puerta la calabaza tenebrosa tiene un poco más de miga. Originalmente, en la noche del Samhain, los espíritus de los muertos se reunían con los vivos para reunirse con sus seres queridos. Como costumbre, se solía poner nabos tallados en la entrada de la casa para simular que Jack estaba allí y ahuyentar tanto al diablo como a los espíritus malignos. Pero más allá de lo original de la historia, el término Jack o’lantern se refirió originalmente a un vigilante nocturno con farol, siendo conocido su uso a partir de mediados del siglo XVIII, para posteriormente aplicarse a los fuegos fatuos.

Pero si os habéis percatado, la historia cuenta que Jack talló un nabo y no una calabaza y tiene una explicación muy sencilla. Esta festividad original anglosajona, al ser transmitida a Estados Unidos y Canadá, no existía una plantación de nabos o remolachas. Pero en cambio había un exceso de calabazas, que eran mucho más grándes y fáciles de vaciar. Por lo que los norteamericanos tomaron esta hortaliza para realizar sus Jack o’lantern.

Otras localizaciones:

Aun así, esta costumbre de tallar hortalizas no es exclusivo del mundo anglosajón. En Francia existe una tradición similar. Los llamados “guénel” eran faroles tallados en remolachas y usados en el “défilé des guénels” que se celebraba durante el mes de diciembre.
En la Italia continental se encuentran también tradiciones similares donde las calabazas eran denominadas Zozzo.
En Cerdeña se ha conservado una tradición similar de calabazas iluminadas en día de Todos los Santos, las “conca e mortu”, aunque también las hay sin relación con los difuntos.
En España también se ha llegado a hacer algo similar con calabazas y nabos, principalmente para la fiesta de Todos los Santos. Estas tradiciones han llegado escasamente vivas en algunas provincias como Galicia, Castilla y León, Asturias, Castilla-La Mancha, Extremadura, Cataluña y Aragón. En algunos casos se han llegado a recuperar como en Ripoll con la Carbassada.

 

Categorías: Mitología cristiana | Etiquetas: , , , | Deja un comentario

¡Qué viene Papá Noel!

Al caer la noche del 24 de diciembre, los niños se van a la cama pronto porque cuanto antes se duerman antes vendrá Papá Noel a traerles sus regalos. Pero, ¿Quién es Papá Noel y de dónde viene?

Para ello nos tenemos que remontar al siglo IV después de cristo. Concretamente en Anatolia Egea (Turquía). En esta época, la peste comienza a hacer acto de presencia y se lleva por delante la vida de los padres de un joven que dudaba si dedicarse al comercio o al sacerdocio. Dicho muchacho se llamaba Nicolas. Conmovido por la desgraciada situación de su gente a causa de la enfermedad, decide repartir sus vienes entre los necesitados y partir a Mira con su tío y así ordenarse como sacerdote, cosa que terminaría consiguiendo a los 19 años, y más tarde convirtiéndose en Obispo. De él se cuentan muchas historias, especialmente milagros para con la gente pobre. Pero nos vamos a centrar en las más representativas y que le convirtieron en los inicios de un icono estacional.

San Nicolas de BariSu relación con los más pequeños nace en varias historias que indican cómo salvó de la muerte de diferentes maneras a un grupo de niños. En una ocasión cuentan que alguien acuchilló a varios niños, pero el santo rezó por ellos y obtuvieron sanación inmediata.

También tiene fama de repartidor de obsequios por quizás una de las más famosas historias. Cuenta que un pobre hombre padre de tres hijas, no podía casarlas por falta de la dote. Al enterarse de esto, Nicolas esperó a que las jóvenes estuviesen en edad para casarse y entró una noche sigilosamente por la ventana para depositar una bolsa de oro en unas medias que colgaban de la chimenea para secarse.

Asimismo es venerado por los marineros del Mediterráneo pues dicen que aquieta las aguas en las tormentas. Y muchos fieles le rezan al santo para pedir que interceda ante sus vicisitudes.

En oriente se le conoce como San Nicolás de Mira, pero en occidente como San Nicolás de Bari, pues cuando los musulmanes invadieron el territorio de Anatolia, los cristianos consiguieron sacar en secreto sus reliquias y las llevaron a la ciudad de Bari, en Italia en el siglo XI. En esta ciudad obtuvo tantos milagros al rezarle al santo que rápidamente su popularidad se extendió por toda Europa.

Categorías: Mitología cristiana | Etiquetas: , , , | 1 comentario

La Santa Compaña

Hoy vamos a contar la historia de la Santa Compaña, una leyenda gallega que pese a los años, sigue latente en la tradición popular y en las tierras del norte de España, como los cruceiros.

Aunque el aspecto de la Santa Compaña varía según la tradición de la zona en la que nos encontremos, la más extendida es la formada por una comitiva de almas en pena vestidos con túnicas con capucha que vagan durante la noche a partir de las doce. Esta procesión va envueltas en sudarios y con los pies descalzos, llevando cada fantasma una vela encendida y dejando a su rastro un olor a cera o incienso. Caminan emitiendo rezos, cánticos fúnebres y tocando una pequeña campanilla.

Además de estas visiones, hay otras leyendas que dicen que se nota un frío intenso siempre que aparece, además del olor y el sonido de cadenas. También hay quien dice que cuando se acercan, todos los animales salvajes se quedan en un silencio sepulcral, los gatos salen corriendo y los perros aullan a su paso.

Santa Compaña

Otro rasgo distintivo de esta lúgubre compañía, es que va encabezada por un vivo (mortal) portando una cruz y un caldero de agua bendita seguido por las ánimas con velas encendidas, no siempre visibles, notándose su presencia en el olor y el viento que se levanta a su paso. Esta persona viva que precede a la procesión puede ser hombre o mujer, dependiendo de si el patrón de la parroquia es un santo o santa. También se cree que quien realiza esa “función” no recuerda durante el día lo ocurrido en el transcurso de la noche, únicamente se podrá reconocer a las personas penadas con este castigo por su extremada delgadez y palidez. Cada noche su luz será más intensa y cada día su palidez irá en aumento. No les permiten descansar ninguna noche, por lo que su salud se va debilitando hasta enfermar sin que nadie sepa las causas de tan misterioso mal. Condenados a vagar noche tras noche hasta que mueran u otro incauto sea sorprendido, al cual el que encabeza la procesión le deberá pasar la cruz que porta.

Se dice que no todos los mortales tienen la facultad de ver con los ojos a la Santa Compaña. Elisardo Becoña Iglesias, en su obra “La Santa Compaña, El Urco y Los Muertos” explica que según la tradición, tan sólo ciertos “dotados” poseen la facultad de verla. Los niños a los que el sacerdote, por error, bautiza usando el óleo de los difuntos, poseerán, ya de adultos, la facultad de ver la aparición. Otros, no menos creyentes en la leyenda, habrán de conformarse con sentirla, intuirla, etc.

Otras tradiciones:

En otras provicias adyacentes a Galicia como Asturias, también hay esta tradición conocida como La Güestia o Bona Xente. Es un grupo de personas encapuchadas que se acercan a la casa de un enfermo moribundo, dan tres vueltas a la casa y entonces el enfermo muere. Normalmente son conocidos del moribundo. Se dice que van exclamando “Andad de día que la noche es mía”. Se cuenta el relato también de una mujer que salió de su casa a por castañas pensando que ya era de día y un miembro de la procesión le dijo que era su padrino, entonces ya muerto. Le tendió la mano dándole la vela encendida. Ella la cogió y al cabo de unos días enfermó y murió.

En Extremadura, aparece un Corteju de Genti de Muerti, que se compone de dos jinetes fantasmales que causan el pánico de madrugada por los pueblos ya que quien los ve puede resultar muerto.

En Zamora se la denomina La estadea y es una mujer que vaya por los caminos y los cementerios. No tiene rostro y huele a la humedad de los sepulcros. Solo se aparece a aquel que va a morir.

Protección contra la Santa Compaña:

El contar esta leyenda también supone contar el modo de protegerse conta esta procesión de no muertos. En el hipotético caso de que la compaña se presentara en presencia de alguien, se debería llevar a cambio una serie de rituales para la protección que consistiría en:

  • Apartarse del camino de la compaña, no mirarles y hacer que no se les ve.
  • Hacer un círculo con la estrella de Salomón (seis puntas) o una cruz dentro y entrar en él.
  • Comer algo.
  • Rezar y no escuchar la voz ni el sonido de la compaña.
  • Tirarse boca abajo y esperar sin moverse, aunque la compaña le pase por encima.
  • Jamás tomar una vela que nos tienda algún difunto de la procesión, pues este gesto condena a formar parte de ella.
  • También cuenta la leyenda que la Santa Compaña no tendrá el poder de capturar el alma del mortal que se cruza con ella si éste se halla en los peldaños de un “cruceiro” situado en los cruces de caminos o si porta una cruz consigo y logra esgrimirla a tiempo.

 

 

 


Categorías: Mitología cristiana | Etiquetas: , , , | Deja un comentario

Día del padre: ¿Tradición o interés?

Se acerca el 19 de marzo, y no es de extrañar ver a todos los miembros de la familia corriendo de un lado a otro para comprar algo idóneo para sus respectivos padres. Colonias, corbatas, obsequios elaborados por los más pequeños… todo forma parte de una tradición que creemos ancestral. Pero, ¿Realmente el día del padre es una celebración antigua? Sumergiéndonos en internet, podemos encontrar mucha información, pero algo que nos va a chocar seguro es que no existe un día del padre internacional, sino que existen multitud de días dependiendo del país. Tercer domingo de junio para muchos paises en américa, 19 de marzo para la mayoría de los países de origen católicos, 25 de marzo para Rumanía, 17 de agosto para Argentina… Esto comienza a darnos pequeñas pinceladas de cómo empezó, así que profundizamos más y buscamos en la tradición.

Dia del padreLa primera referencia que podemos encontrar está en Estados Unidos en 1909, donde la señora Smart Dodd, oriunda de Washington, hizo una propuesta para reconocer la labor de su padre por hacerse cargo de la familia tras morir su esposa. Pero no fue hasta el año siguiente que pudo celebrarse el tercer domingo de junio, coincidiendo con el cumpleaños de su padre. Más tarde, en 1924, el presidente Calvin Coolidge, apoyó la idea y convirtió el Día del padre en una celebración nacional. Ya en 1966, el Presidente Lyndon Johnson, firmó una proclamación por la que se declaraba el tercer domingo de junio como Día del Padre en Estados Unidos.

Volviéndo a la península y remontándonos a 1948, nos encontramos en el pequeño barrio de Vallecas el origen de la tradición en España. Manuela Vicente Ferrero, profesora del “Santo Ángel”, recibió la reprimenda de dos padres que reclamaban que año tras año, los niños preparaban algún regalo especial en el día de la madre, pero que nunca se acordaban de la figura paterna. Comprendiendo esto Manuela decidió celebrar un Día del Padre el 19 de marzo, día de San José, padre de Jesús de Nazaret y escribió, bajo el seudónimo de Nely, un artículo en “El magisterio Español” animando a las demás escuelas a promover esta festividad. La propuesta fue todo un éxito, hasta tal punto que Pepín Fernández, propietario de “Galerías Preciados”, propuso comprar la idea o contratar a Manuela en los grandes almacenes. Aunque ésta rechazó la oferta, si llegó a un acuerdo con él, comprometiéndose el empresario a contratar como dependientas a las alumnas del “Santo Ángel” que fuesen graduándose.

Aunque con mucho recelo, y más de una queja, por parte de las instituciones por el uso comercial de una festividad religiosa, a partir de ahí Galerías Preciados se encargó de promocionar y publicitar el Día del Padre, llegando hasta nuestros días.

Categorías: Tradición actual | Etiquetas: , , | Deja un comentario

¿Es San Valentín una fiesta comercial?

A lo largo de los últimos años, mucha gente ha sido la que ha dicho que la fiesta de San Valentín es un evento organizado por los grandes centros comerciales. Pero, ¿Es esto cierto?. Si buscamos a conciencia en la tradición original, podemos encontrar muchísimas fuentes en las que incluso la iglesia no se aclara. Pese a eso, vamos a narrar la más repetida y que más transfondo tiene.

Origen romano:

El Día de San Valentín, como sinónimo del día de los enamorados, empezó a celebrarse quince siglos atrás, concretamente en el año 494 d.C, siendo auspiciado por el papa Gelasio I, quien tomó la medida de celebrar una festividad católica el 14 de febrero, con el fin de anular y prohibir la fiesta pagana de las Lupercales que se celebraba desde la Antigua Roma cada 15 de febrero en honor a Lupercus, protector de los pastores y sus rebaños y como homenaje a la  loba que amamantó a los gemelos Rómulo y Remo.

San ValentinGelasio I necesitaba anteponer otra fiesta a la celebración de las Lupercales, por lo que escogió el del Santo que caía justo un día antes y que había vivido dos siglos antes: ‘San Valentín’.

No se tenía muy claro quién era este santo, que venía a suplir esa importante fiesta pagana, pero alrededor de él se crearon infinidad de leyendas (la mayoría desmentidas con el transcurso de los siglos) que indicaban que Valentín había sido bondadoso médico romano que decidió hacerse cristiano y ordenarse como sacerdote, y como tal ofició un buen número de bodas entre jóvenes enamorados. El problema residía en que en aquella época (año 270 d.C) los soldados no podían contraer matrimonio, pero muchos fueron los que quisieron hacerlo para unirse a sus amadas. Según explica la leyenda, el emperador romano Claudio II se enteró de lo que estaba realizando Valentín y ordeno ejecutarlo, convirtiéndose el religioso en un mártir y referente de todos los enamorados. Al menos esta es la historia que difundió la Iglesia Católica para justificar el hecho de instaurar, a partir del año 494 d.C,  la celebración del día de los enamorados en la festividad de San Valentín y por lo tanto así poder convertir de un plumazo la fiesta pagana de las Lupercales.

Desarrollo cultural:

Y como festividad religiosa se estuvo celebrando a lo largo de los siguientes quince siglos (hasta 1969) año en el que bajo el pontificado de Pablo IV la Iglesia Católica decidió eliminar San Valentín como festividad del calendario postconciliar, pasando a ser esta una fecha con santo pero sin celebración. Pero por aquel entonces la comercialización del Día de San Valentín como fecha del Día de los Enamorados ya estaba totalmente instaurada en la sociedad de consumo.

Cabe destacar que varios son los santos llamados Valentín a los que se les ha adjudicado ser el ‘santo’ al que se le dedicó el Día de los Enamorados, no llegando a ningún acuerdo ni tan siquiera los mismos miembros de la iglesia, por lo que las leyendas y mitos alrededor de este personaje y sus diferentes procedencias son múltiples, pudiendo encontrarnos con infinidad de iglesias que dicen tener los restos de San Valentín.

Curiosidades:

Como nota curiosa, indicar que el primer registro que existe sobre la comercialización de esta fecha es el que señala a la norteamericana Esther A. Howland como la precursora de la venta de tarjetas regalo con motivos románticos y dibujos de enamorados que ideó y realizó a mediados de la década de 1840, vendiéndolas por unos centavos en la librería que regentaba su padre en Worcester (Massachusetts) y las cuales se convirtieron en todo un éxito.

Categorías: Mitología cristiana | Etiquetas: , , | Deja un comentario

La navidad y el solsticio de invierno

Hoy traemos los orígenes de la fiesta de navidad que, como muchos sabréis, es la celebración del solsticio de invierno.

Los registros de esta festividad se remontan a 3.000 años a.C, en la que los celtas celebraban la fiesta de Yule o Júl. Este evento designa el momento en que la rueda del año está en su momento más bajo, preparada para subir de nuevo. Es decir, la noche más larga y el alzamiento del sol ante la oscuridad. Esta fiesta tiene su origen en la Escandinavida precristiana, y era un evento principalmente familiar dedicado a la fertilidad y la familia, donde se recordaban a los ancestros y amigos ausentes. Era también tradición quemar el tronco de Yule, un largo tronco de árbol que iba ardiendo lentamente durante toda la temporada de celebraciónes en honor del nuevo sol.

SaturnaliaPosteriormente, en la antigua Roma, esta celebración fue sustituida por la Saturnalía, en honor al reinado del dios Saturno en la Edad de Oro. También eran las fiestas de la finalización de los trabajos del campo, concluyendo así la siembra de invierno y dejando tiempo para descansar a todas las familias de campesinos y a los esclavos domésticos. Para su celebración se encendían velas y antorchas para dar fuerza al nuevo sol invicto durante siete días, y se preparaban banquetes con abundante bebida en los que todo el mundo compartía y se regalaba normalmente objetos hechos en plata. Incluso, en algunos casos, amos y esclavos se intercambiaban los papeles. Pese a eso, normalmente siempre se liberaba de su carga durante la festividad a los esclavos, para que todos puedieran disfrutar de la Saturnalía por igual.  Aquí puedes ver un fragmento de las palabras que la sacerdotisa pronunciaba para el rito de la Saturnalia:

“Esta es la noche del solsticio, la noche más larga del año. Ahora las tinieblas triunfan y aún así todavía queda un poco de luz. La respiración de la naturaleza está suspendida, todo espera, todo duerme. El Rey Oscuro vive en cada pequeña luz. Nosotros esperamos al alba cuando la Gran Madre dará nuevamente a luz al sol, con la promesa de una nueva primavera. Así es el movimiento eterno, donde el tiempo nunca se detiene, en un círculo que lo envuelve todo. Giramos la rueda para sujetar la luz. Llamamos al sol del vientre de la noche. Así sea.”

Ya a mediados del siglo IV, después de que el Emperador Constantino adoptara el cristianismo como religión oficial del imperio Romano, el Papa Julio I estableció el primer festejo de la Navidad, haciéndola coincidir con la Saturnalía para intentar eliminar esta fiesta pagana. Y luego, en el año 529 d.C, el Emperador Justiniano hizo de la Navidad una festividad cívica. Durante la reforma protestante la celebración del nacimiento de Cristo fue prohibida por algunas iglesias protestantes, llamándola “Trampas de los papistas” y hasta “Garras de la bestia”, debido a su relación con el catolicismo y el paganismo antiguo. Finalmente la Restauración de 1660 puso fin a la prohibición, pero muchos de los miembros del clero reformista, no conformes, rechazaban las celebraciones navideñas, utilizando argumentos puritanos. En la actualidad, algunas iglesias Bautistas independientes, algunas congregaciones paraprotestantes de carácter radical, así como los Testigos de Jehová no celebran la Navidad, porque la consideran una festividad pagana no prescrita en la Biblia.

Categorías: Mitología romana | Etiquetas: , , | 1 comentario

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: