Samhain y Halloween: La evolución de una tradición

¿De dónde viene el Halloween? Quizás te lo hayas preguntado alguna vez después de ver toda la publicidad y productos que se venden en las fechas anteriores a esta festividad. Ya hemos visto en otras publicaciones cómo las festividades tradicionales se han transformado por el cristianismo y algunas, para su desgracia, han sido trastornadas por el mercado para hacer de ellas algo lucrativo. Halloween es una de las más populares respecto a esto, y ha llegado al punto que llega a celebrarse en paises asiáticos única y exclusivamente por tema comercial. Pero, volviendo a la pregunta inicial, ¿De dónde viene Halloween?

SamhainPara responder a estar cuestión tenemos que retroceder a la época celta. Concretamente 3.000 años antes del siglo IV. Durante este periodo, los celtas crearon varias festividades y dividieron el ciclo anual en dos fases: La mitad oscura (octubre – abril) y la mitad clara (mayo – septiembre), y justo al inicio de la mitad oscura comenzaba para los celtas el año nuevo, o más conocido como Samhain. Esta noche mágica permitía a los espíritus visitar el mundo de los vivos y así poder reunirse con sus familiares. También era costumbre dejar comida fuera para mantener a los espíritus contentos y alejar a los malos. De aquí nació la celebración del “truco o trato”.

Después de que los romanos conquistaran la mayor parte del territorio celta, esta celebración pasó a ser el festival de la cosecha en honor a la diosa Pomona, que era la diosa de la fruta, los jardines y la huertas. Esta adaptación no fue del todo mal acogida, ya que antes de la mitad oscura se tenía que realizar las últimas cosechas y realizar las conservas, haciendo celebraciones para agradecer a los dioses la abundancia de ese año. Pero no fue hasta después del sigo IV cuando esta festividad cambió radicalmente, ya que tras la instauración del cristianismo, este tipo de celebraciones se consideraron heréticas y se ajustaron a algo acorde con la filosofía cristiana. Así, de esta manera, el samhain se convirtió en el día de todos los santos. En esa noche (31 de octubre) era costumbre hacer la vigilia, conocida en inglés como “All hallow’s Eve” (Vigilia de todos los santos), que posteriormente terminaría modificándose su pronunciación a Halloween.

Categorías: Mitología celta | Etiquetas: , , | 1 comentario

Akerbeltz: El macho cabrío negro

A lo largo de la historia, y como ya hemos dicho en otros artículos, la iglesia ha manipulado las mitologías paganas para adaptarlas a sus creencias o incluso para convertirlas en algo horrendo y considerado pecado. La historia de Akerbeltz no es una excepción. ¿Quién no ha escuchado alguna vez que el demonio adopta forma de cabra negra antropomorfa y que se reune con los brujos a realizar actos prohibidos? Pues bien, hoy vamos a destapar la verdad de todo esto.

AkerbeltzPrimero nos tenemos que ir al norte de España, ya que es allí donde más pruebas se tienen de estas prácticas. Y remontarnos muy atrás en el tiempo, cerca de los romanos. En dicha época, los pueblos que habitaban el norte de la península estaban conformados por los celtas y los celtíberos, los cuales poseían tradiciones druídicas. No era raro entonces encontrarnos con deidades o espíritus con forma de animales, o incluso que los propios adoradores adoptasen dichas formas para “absorber” su poder. Es aquí donde entra Akerbeltz (aker=macho cabrío; beltz=negro). Según los datos que se tienen recogidos, Akerbeltz era un macho cabrío negro (en algunos casos con forma antropomorfa) que protegía a los animales que tenía a su cuidado e incluso les sanaba de enfermedades. Por esa razón, en muchos lugares era costumbre criar entre los animales un macho cabrío negro. Pero también le encontramos en su faceta más conocida. El akelarre de brujas bailando alrededor de su figura. El origen de la palabra akelarre (aker=macho cabrío; larre=prado) proviene de un prado que se encuentra en la entrada de una cueva en Zugarramurdi (Navarra). En dichos akelarres, los adoradores se reunían, liderados por Akerbeltz, todos los lunes, miércoles y viernes para comer, bailar y realizar orgías como acto festivo. Este tipo de rituales no eran nada fuera de lo común para la época, los cuales seguirán estando presentes como festividad popular hasta la cristianización del imperio romano.

Ya después de la cristianización, la iglesia comienza a transformar las culturas de diferentes regiones a sus métodos, considerando que estos akelarres son viles a los ojos de dios y transformando la figura de Akerbeltz en la del diablo. Pero por supuesto, no todo el mundo estaba dispuesto a renunciar a sus creencias. Pese a la represión y castigo de la inquisición, los akelarres continuaron, e incluso cambiaron de tal manera que se convirtieron en una insurrección contra la religión y el orden establecido, defendiendo las antiguas creencias relacionadas con la espiritualidad de la naturaleza. Según cuentan las leyendas, en los akelarres se parodiaban las misas, adorando y ofreciendo a Akerbeltz pan, huevos y dinero. Akerbeltz predicaba ante sus discípulos y comían carne humana (aunque nunca se ha tenido testimonios de esto). Después de comer y beber en exceso, comenzaba un baile que terminaba en una orgía donde se permitían todo tipo de excesos sexuales.

Por otro lado, si nos vamos a otras culturas, nos encontramos con la misma figura del macho cabrío antropomorfo. Es el caso de Pan en la mitología griega, que era el semidiós de los pastores y rebaños y se le atribuía poderes relacionados con la fertilidad y la sexualidad masculina desenfrenada. O también Cernunnos, dios celta relacionado con la fertilidad, la abundancia y el mundo animal.

Categorías: Mitología celta | Etiquetas: , , | Deja un comentario

Solsticio de verano: Fiestas de San Juan

Con el paso de los años las costumbres y las culturas que se han establecido en la península ibérica han ido cambiando las tradiciones, haciendo que, tristemente, muchas se pierdan en el olvido. Y en parte es así con el solsticio de verano. Y digo en parte porque como en la mayoría de las tradiciones, el cristianismo lo ha absorvido, festejándolo como suyo algo que venía de más atrás. Este es el caso de las fiestas de San Juan. Pese a que no se celebran exactamente el día del solsticio de verano (ya que este oscila de un año a otro), toman las tradiciones de las hogueras como suyas, dejando de lado los antiguos dioses y creencias paganas. Pero la esencia de la festividad sigue viva en diferentes ubicaciones de la península, celebrándose con verbenas y haciendo posible imaginarnos como se celebraba, al menos, unos cientos de años antes.

Andalucía:
A parte de las hogueras en las playas y los petardos, podemos encontrar varias tradiciones, como la de quemar muñecos de trapo llamados “juanillos” (Cádiz) o “júas” (Almería) o de meterles deseos dentro que al quemarlos se harán realidad (Algeciras). También nos encontramos la tradición de escribir tres deseos que se tirarán al fuego y tres cosas malas que se echarán al mar para que se los lleve la marea (Motril). Y es que en las zonas costeras el agua del mar también tiene una participación activa en la festividad, ya que en varios puntos de Andalucía podemos ver la costumbre de tener que lavarse la cara o bañarse para “purificarse”.

Asturias y Galicia:
Como pueblos celtas, además de realizar culto al sol con hogueras y petardos, también rinden culto al agua. En la noche de San Juan, a las doce, la gente se baña en el agua de las fuentes, ríos o playas, con la creencia que en esa noche, los campos, montes, ríos, arroyos y fuentes serán bendecidos y el agua les traerá salud y les protegerá de las enfermedades. Incluso en algunas partes de Galicia hay costumbre de que el baño en el mar se ha de recibir nueve olas, las cuales, como se ha dicho antes, son símbolo de salud y prosperidad.

Baleares:
La festividad es un poco más diferente, ya que el principal protagonista es el caballo. Los jinetes o caixers, finalizada la misa, se reunen en la plaza del pueblo para realizar el Jaleo, el cual consiste en la práctica de piruetas y maniobras con los caballos a ritmo de jota. Aunque ya finalizando el día, las hogueras visten las plazas de las islas, en las que deberemos echar algo viejo o un papel donde hayamos escrito todo lo que queremos cambiar. Mientras se quema en las llamas, damos tres saltos seguidos. También es frecuente hacerlo en las playas o calas donde se hacen hogueras y a las doce, de espaldas, se lanzan tres monedas al mar, cada moneda es un deseo.

Cantabria:
Aun se conservan las tradiciones ancestrales de esta noche: Saltar sobre las hogueras, pisar las cenizas aún candentes, danzar a su alrededor, hacer pasar junto a ellas a la “cabaña”, o llevar el fuego por los campos de cultivo del pueblo para purificar la cosecha. También, durante el desarrollo de las fiestas, se aprovechaba para cortejar a las “mozucas” de cada uno de los pueblos colocando ramas de chopo o aliso de bella estampa en las ventanas de aquella moza que se quería honrar. Aunque no queda ahí la cosa, ya que también existe la costumbre de poner en el centro del pueblo un gran ramo o incluso un árbol.
En esta noche también cuentan la leyenda de La Montaña que aparecen los “caballones del diablo”, que podemos ver más detalladamente con el post los mengues. Estas leyendas otorgan a estos personajes la facultad de aguar la fiesta a los danzantes y a quienes se reúnen alrededor del fuego. Son tres caballos alados que de manera rauda, veloz e imprevisible se deslizan por los cielos bramando terriblemente y aterrorizando a todo el que se encuentran. Sólo existe una solución para evitar que caigan sobre alguien y le otorguen mal para todo el año: un trébol de cuatro hojas. Esta planta ha de buscarse afanosamente, pues hay pocas, ya que la noche anterior los caballucos han pacido todas las que han encontrado, aunque nunca pueden terminar con ellas.

Castilla y León:
Podemos encontrar festividades parecidas, con sus fogatas, casetas gastronómicas, conciertos y deseos en el fuego. Pero hay que hacer especial incapie en dos provincias de la comunidad. León y Soria. En la primera la tradición de Las encantadas está profundamente arraigada. En multitud de poblaciones de su provincia la noche rinde honor a esta y otras leyenda, como la Noche Mágica de Balboa.
Por otro lado, en Soria se viene practicando desde hace un sinfín de generaciones en San Pedro de Manrique la costumbre de andar sobre la brasas incandescentes de la hoguera descalzo y con alguien subido a la espalda. Esta costumbre es una reminiscencia de antiguos ritos de fertilidad, que nos recuerdan no por casualidad a la hogueras de Beltaine.

Solsticio AlicantePero quizás la festividad que más llama la atención tanto en España como en el resto del mundo son las de la Alicante. Todo comienza con la Plantà, que se realiza la noche anterior para colocar las hogueras, que serán presentadas a concurso según su categoría. En la siguiente tarde se realiza la entrada de bandas, en la que participan todos los integrantes de las comisiones de los distritos fogueriles con los trajes tradicionales de labradores y acompañados de la dama de cada distrito. Posteriormente los alicantinos ofrecen flores a la patrona de Alicante, la Virgen del Remedio, cuya ofrenda de flores es la más antigua de España. Las bellezas y damas de cada distrito portan ramos de flores que son dipositados ante la imagen de la Virgen, instalada en la fachada del ayuntamiento, formando a sus pies un inmenso tapiz formado por miles de flores. Los hombres de cada hoguera portan en andas un motivo floral construido por ellos mismos, que se expone en la plaza del Ayuntamiento. Tras entregar los premios de las hogueras, se realiza un desfile folclórico con bailes y desfiles para que, a la noche siguiente, se realice la cremà, que consiste en la quema de las hogueras de cada distrito, siempre amenizado con las típicas mascletàs.

Y es que, pese a los años y la pérdida de las tradiciones, muchas costumbres se mantienen pese a que la gente desconozca de donde vienen. Por eso es bueno que esta noche y las siguientes, si vemos alguna de estas festividades o algo relacionado, recordemos a los antiguos celtas o romanos y recordemos que alguna vez fuimos como ellos.

Categorías: Mitología cristiana | Etiquetas: , , , | Deja un comentario

Solsticio de verano: Tradición romana

Empezamos hablando de la festividad romana teniendo en cuenta que el nombre del mes de junio proviene de la diosa Juno, que presidía el matrimonio. En la noche de San Juan (23 de junio) en época romana se celebraba el matrimonio de Júpiter y Juno, siendo este mes el ideal para los matrimonios y la fecundidad. Tambien se celebraba el nacimiento de Servio Tulio “el nacido del fuego” y favorito de la diosa Fortuna. La tradición era mantenerse toda la noche sin dormir, encendiendo antorchas para iluminar las casas y hogueras por la ciudad para que la fuerza del Sol no decayera y la cosecha fuera buena. Ya entonces existía la costumbre de saltar la hoguera tres veces para traer fortuna. Pero a parte de la fiesta del fuego también era la fiesta del agua, en la que se paseaba en barcas adornadas con flores por lagos y ríos.

Ya al día siguiente (24 de junio), era el día de Jano, dios de los portales. Este dios tenía dos caras. Una opuesta a la otra, pues se decia que una miraba hacia el solsticio de invierno y otra a la de verano y no por simple casualidad. Para los romanos, al igual que para muchos otros pueblos, los solsticios marcaban el momento del año donde las “puertas” al mundo de los dioses estaban más abiertas y la comunicacion con ellos, al igual que con otros tipos de seres fantásticos, era mucho más fácil.

Hoguera-horizontal

Categorías: Mitología romana | Etiquetas: , , | Deja un comentario

Solsticio de verano: Tradición Celta

Para dar testimonio del Solsticio de Verano, también conocido como el Alban Heruin de los celtas o el Midsummer’s Blót de la tradición nórdica, no necesitaremos culturalmente hablando ir hasta las lejanas tierras de Irlanda o los fiorbos escandinavos. En nuestro país tenemos una tradición tan rica y sobretodo viva que no lo hace necesario. Y es que desde tiempos inmemoriales, el solsticio de verano ha sido una fecha mágica en la cultura ibérica, ya que en estas fechas todas las criaturas mágicas  salían al encuentro de la gente y era mucho más fácil verlos. Dicha noche estaba considerada como la gran noche del amor, los oráculos, la adivinación y la fertilidad, siendo abundantes las leyendas sobre criaturas, romances y mitos.

Rueda del solY es que ya desde esta cultura vienen numerosas costumbres que luego iremos viendo como se mantienen o transforman a lo largo del tiempo, como son las hogueras en esta noche mágica. ¿Pero qué significan las hogueras o para que servían? Las hogueras del solsticio de verano se enmarcan dentro de las celebraciones que tienen como centro el solsticio estival y constituyen el comienzo de un tiempo fundamental para la subsistencia de las sociedades antiguas y modernas, puesto que es el momento de la recolección de las cosechas. El fuego es un elemento purificador, liberador y regenerador. Desde antiguo se apelaba a él para librarse de numerosos males, desde la brujería pasando por los malos espíritus. También posee el fuego la facultad de ahuyentar al rayo, el granizo o las tormentas, como vemos son en ocasiones los propios elementos los que se creen de utilidad para librarse de otros fenómenos. Una de las tradiciones en estas fechas era hacer pasar por delante de ellas a todos rebaños del pueblo en un afán purificador para liberaros de epidemias. Y, al igual que con los animales, también se pasaban ramas ardiendo alrededor de las cosechas para purificarlas y evitar enfermedades. Fuera de la protección del ganado y los campos y adentrándonos en los festejos, podemos ver costumbres como son la de pisar las cenizas aun candentes o danzar a su alrededor pidiendo nuevas buenas o auyentando los malos espíritus. Y es que en esta época de frio y enfermedades, la oscuridad es sinónimo de maldad o muerte, por lo que mantener la hoguera en esta noche era, a parte de como hemos dicho auyentar los malos espíritus, dar más fuerza al sol, ya que a partir de ahora los días comienzan a acortarse.

Pero no todo era fuego y luz. También estaba ligado a esta noche el agua. Era común limpiarse la cara o sumergirse en el agua para purificarse, rejuvenecer o mejorar la fertilidad, ya que se creía que en la noche del solsticio las aguas eran benditas y se podía recibir su energía. Los bosques por otro lado también recibían la bendición del solsticio, porque que recolectar hierbas medicinales en esta noche era el momento más adecuado para utilizarlas durante el año.

Categorías: Mitología celta | Etiquetas: , , | Deja un comentario

Los mengues

“¡Me cachis en los mengues!” Quizás haya escuchado esta expresión alguna vez, sobre todo si se es o se ha estado por la zona de Andalucía. Pero, ¿qué son los mengues? Si buscamos en el diccionario, solo podemos encontrarnos con que el singular (mengue) significa en américa latina diablo, o más bien, diablo avieso. Pero esto no nos soluciona el de donde viene esta expresión.

Mirando un poco acerca de estas criaturas, averiguamos que son del mundo marino que existía en el origen de los tiempos y que contactan con los humanos penetrando en la mente y produciendo un caos mental de tal magnitud que podemos llegar a pensar que lo que conocemos no tiene sentido, incluso llegando a la locura. Por eso es imperativo no invocar a los mengues ni citarlos para nada, puesto que tienen un oido agudo y van a donde se les nombra.

Mengue de la catedral de Salamanca

Mengue de la catedral de Salamanca

Originalmente el vocablo “mengue” viene del lenguaje caló, propio de los gitanos que penetraron en la península por la bahía de Cádiz (Al-andalus entonces) procedentes de África del norte. Es por eso por lo que la provincia española donde más se usa la palabra “mengues” es Cádiz, en donde son considerados especies de duendes aviesos que vuelan sobre las torres de los castillos y los tejados de las viviendas para colarse por las ventanas y rendijas. Y donde mejor podemos ver su uso es en las chirigotas carnavalescas, teniendo como finalista del 2005 una canción llamada “el torreón de los mengues”.

Pero no sólo en Cádiz han hecho excepcional tradición los mengues. En la norteña provincia de Cantabria estos pequeños diablillos son conocidos como los “caballones del diablo”, y poseen una fuerza hipnótica verdadermaente fuerte para entrar en los humanos y derrumbar sus fuerzas psíquicas.

Pero su origen no solo se remonta a los gitanos, si no más allá. Averiguando en sus raices, el nombre “mengues” está citado en el “libro” escrito por el árabe Abdul al-Hazad en el año 701 en la ciudad de Damasco. Abdul al-Hazad fue un poeta loco árabe que vivió en pleno apogeo de los Omeyas. Este “libro” fue puesto a la luz pública por el célebre escritor inglés H.P. Lovecraft, conocido por relatos de terror y ciencia ficción. Según Lovecraft, dicho libro se llama “Necronomicón”, pero se sospecha que es un invento del escritor y que el libro no existe ni ha existido jamás. Fuertes controversias hay todavía entre los aficionados a la literatura sobre la existencia o no del “Necronomicón” arábigo, ya que se dice que tiene un contenido tan peligroso sobre historias de magia y brujería que el papa Gregorio IX lo prohibió definitivamente y lo incluyó en el Índice de Libros Prohibidos por la Iglesia Católica en el año 1232 (y todo esto sin saberse si existía o no).

Los mengues del Necronomicón nacen de los rumores nocturnos que producen ciertos insectos y que se suponían eran el murmullo de esta clase de diablos. En el libro “Necronomicón” (que traducido al español significa “El Libro de los Nombres Muertos”) se haya el origen más remoto posible del vocablo “mengues” pues pertenece, según las investigaciones, a civilizaciones anteriores a la arábiga del siglo VIII según la fantasía del célebre escritor inglés.

Ya saliendo de la península ibérica nos movemos hacia el Sur, concretamente hacia el África Negra (en el eje que va desde Guinea Ecuatorial hasta Benin), donde estos pequeños diablillos toman el nombre de “djin” y “gul”.
GulEl “djin” (pronunciado daiyin) es un demonio africano que habita en la atmósfera y se le conoce como Demonio del Desierto. Estos “djines” son muy aficionados al vino y a otras bebidas alcohólicas y siempre terminan borrachos mientras se apoderan de la mente de los famosos “poetas del vino” de la antiguedad africana y árabe.
Por otro lado, el “gul” es un demonio necrófigo africano de Guinea ecuatorial que procede de las antiguas leyendas orientales arábigas. Como el “djin”, también habita la atmósfera, pero este concretamente lo hace en los cementerios, donde penetra las tumbas y se alimenta de los cadáveres. El vocablo original de “gul” es, en árabe, “Al-ghul” (demonio), que se tradujo por Algol en los famosos cuentos de Las mil y una noches. Estos “gules” están caracterizados como verdaderos zombies y ahora se han puesto de moda en numerosos cómics, animes y mangas donde practican el vampirismo.

Pero incluso podemos encontrar a estos pequeños diablillos remontándonos a las primeras civilizaciones en torno a los 5.000 años antes de Cristo. En la antigua Babilonia y en los subterráneos secretos de la ciudad de Menfis, así como en la soledad de los desiertos de Arabia del Sur llamados Rub al-Khali (Espacio vacío) y Dahan (Desierto escarlata) podemos encontrarlos revoloteando por la atmósfera con forma de espíritus del aire.

Categorías: Mitología árabe | Etiquetas: , , , | 1 comentario

Las encantadas

Hoy a mi ha vuelto a llegar un mito español muy extendido por toda la península. El mito de las encantadas. La leyenda cuenta en esencia la aparición de una joven de bellísima apariencia peinando sus cabellos con peines de oro al lado de un castillo, cueva o rio en la noche de San Juan. Este encuentro puede suscitar muchos finales según la región en la que nos encontremos.

Pero no nos precipitemos. Comencemos por su origen. La leyenda de las encantadas puede remontarse al siglo XIII, coincidiendo con la reconquista de la península. Pero comparte muchas similitudes con otras criaturas mitológicas antiguas como son las Lamias o Ninfas (grecia). Al encontrar similitud con este tipo de relatos en muchas otras culturas, como algunas de américa latina (Xtabay), sugiere que su origen es muy antiguo, un contacto cultural o que ha sido creado a partir de una difusión prehistórica. Pero prácticamente todas comparten las siguientes similitudes:

  • Viven en el fondo de una fuente, poza, estanque o cueva donde brota agua dulce y transparente.
  • Tienen aspecto de mujer bellísima y de largos cabellos.
  • Lavan ropa blanca junto al rio o fuente y van vestidas con túnicas blancas o desnudas.
  • Tienen poderes mágicos y pueden beneficiar, perjudicar, profetizar o proporcionar riquezas a aquel que las encuentre.
  • Sus ojos son de color verde profundo y de efecto encantador.
  • La fecha más propicia para verlas es la noche de San Juan, al alba, mientras bailan, enjuagan su ropa o se peinan con un peine de oro.
  • Están asociadas a riquezas y amores carnales.
  • Seducen a los hombres con diversas proposiciones.

LamiaDe esta manera nos encontramos el mismo mito en diferentes partes de la península con los siguientes nombres: Mouras (Galicia), mairi y mairu (Pais vasco), anjanas (Cantabria) o las xanas (Asturias). Dichos mitos, con el paso del tiempo, fueron considerados paganos y unificados bajo la imagen de las lamias gracias a la influencia grecolatina, que con los cuadros y escritos, terminaron por predominar sobre nuestra mitología.

Una de las historias que para mí envuelven mejor el mito de la encantada nos viene de Rojales, un pueblo de la Vega baja del Segura, en Alicante. La historia cuenta que hace ya bastantes siglos, en el Medievo, una princesa árabe llamada Zulaida o Zoraida se enamora de un príncipe cristiano, provocando las iras de su padre, el rey moro, que la maldice a vivir por siempre encantada dentro del monte redondo llamado Cabezo Soler, al lado del río Segura, en el camino que va del pueblo de Rojales a Guardamar. Todos los años, y sólo en la Noche de San Juan, la Encantá se aparece en el Cabezo Soler para que alguien la libere. Si algún hombre valiente se encuentra con ella, la Encantá le pedirá que la lleve en brazos hasta el río Segura para bañar sus pies y así poder romper el maleficio. Pero para el hombre que la lleva, la Encantá se hace cada vez más pesada, por no mencionar a los monstruos que salen a su encuentro, provocando que el pobre valiente caiga desfallecido al suelo soltando a la princesa y cargando a su vez con una nueva maldición, la de morir pisándose la lengua.

La leyenda de las encantadas hunde sus raices en un tiempo en que los conocimientos y la propia historia se transmitía de manera oral, y reflejan manifestaciones del pasado difíciles de explicar hoy en día. Las encantadas recuerdan a las ninfas de la mitología clásica,  y en muchas de ellas se puede intuir precedentes de cuentos infantiles (jóvenes de gran belleza física y espiritual son encantadas por algún poder maligno y quedan en espera de algún héroe que rompa su hechizo). Por otro lado, los encuentros con las mairi, las mouras y las encantadas no suele ser beneficioso para el espectador, aunque existe cierta graduación entre el terrible carácter de las mairi y la posibilidad de quedar hechizado de las encantadas. Muchas de estas últimas dan la posibilidad de salvarse eligiendo entre varios objetos, como dice la siguiente leyenda:

“En la madrugada del día de San Juan, solía aparecer una dama muy blanca con el pelo muy largo y rubio al pie de la cueva de la Camareta, a orillas del camino de la Junta de los Ríos, muy próximo al río Mundo, sentada en una piedra y peinándose con un peine de oro, preguntándole, si alguien pasaba por allí, sobre qué le gustaba más, si el peine o ella. Dicen que en cierta ocasión pasó un pastor y al hacerle la pregunta éste respondió que el peine, exclamando ella: ¡maldito seas, que por tu culpa seguiré encantada!”

A todos estos relatos también nos encontramos normalmente con varios elementos que simbolizan diferentes cosas:

El peine de oro es un elemento de seres fabulosos tales como lamias y sirenas que simboliza virginidad. También representa la penetración mutua entre el fuego y el agua y posiblemente esté relacionado con la cola descarnada del pez, teniendo de esta manera un significado mortuorio.

La cueva de donde emerge nuestra encantada está asociada con la tierra y el mundo subterráneo. Está relacionado con el misterio del nacimiento y de la muerte, ya que fueron utilizados desde el paleolítico como lugares mortuorios, pero también son considerados como el vientre generador de la madre tierra, lo que las convierte en lugares de nacimientos de dioses, espíritus y seres mitológicos.

El espejo, representado en no todos los relatos de las encantadas, representa a la luna, otro símbolo femenino, y aparece en otras cuentos del folclore de caracter mágico. Generalmente el espejo suscita apariciones del pasado o del futuro, al igual que la posibilidad de ser una puerta espiritual del alma.

La noche de San Juan es la fecha mágica española por excelencia pues, se dice que las hadas españolas suelen tener especial predilección por la madrugada de San Juan. Son un gran número las leyendas, romances, tradiciones y mitos relacionados con esta fecha, ante la llegada del solsticio de verano. Es considerada la gran noche del amor, los oráculos, la adivinación y la fertilidad.

Categorías: Mitología celta | Etiquetas: , , | 1 comentario

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: